Guía Para Estudiantes Indocumentados

ALERTA: El 5 de septiembre de 2017 el Departamento de Seguridad Nacional anunció la eliminación gradual del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Esta guía incluye información sobre DACA y la manera en que ayuda a los estudiantes. La mayor parte de esta información todavía aplica a los estudiantes que tienen estatus de DACA o que van a renovar su estatus de DACA antes de la fecha límite del 5 de octubre. Actualizaremos esta guía a medida que más información sale a luz.

Para leer el memorándum de la revocación oficial y aprender cómo le pueda afectar, por favor visite esta página: https://www.uscis.gov/daca2017

Para recursos y asistencia legal, por favor visite nuestra sección de recursos más abajo.

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Encontrar e ingresar a la universidad adecuada puede ser una tarea desalentadora, pero también puede conducir a oportunidades muy gratificantes para la carrera y desarrollo personal. Hay muchos programas nacionales y leyes estatales que le permiten a los estudiantes indocumentados asistir a la universidad de su preferencia. La siguiente guía tiene como objetivo ayudar a estos estudiantes a navegar por las muchas opciones emocionantes disponibles para ellos, con el fin de alcanzar sus metas educativas.

Según el Centro Nacional de leyes de inmigración, los indocumentados se definen como extranjeros que entraron en los Estados Unidos:

  • sin inspección;
  • con documentos fraudulentos; o
  • legalmente como inmigrantes, que luego violaron los términos de su estado por dejar que sus visas expiran.

Más allá de estas realidades jurídicas, es importante recordar que muchos estudiantes indocumentados son víctimas de circunstancias fuera de su control. La mayoría de ellos fueron traídos a Estados Unidos por sus padres a una edad muy temprana. Han aprendido inglés, terminado la escuela secundaria, y se han integrado en las comunidades considerándose a sí mismos como estadounidenses.

Según estimaciones recientes, 11,3 millones indocumentados viven en los Estados Unidos. Cerca de la mitad provienen de México, y muchos otros provienen de América Central, América del sur y Asia. En particular, la población indocumentada en los Estados Unidos es relativamente joven, alrededor del 80 % tiene 44 años de edad o son más jóvenes.

Actualmente, los indocumentados pagan $12 mil millones cada año al Fondo Fiduciario de la Seguridad Social. Según un estudio realizado por The College Board, los estudiantes indocumentados pueden pagar más impuestos y ayudar a estimular la economía de la nación si se les da acceso a la educación superior. Además, probablemente estos estudiantes proporcionarían servicio a la comunidad y estarían inclinados hacia el compromiso cívico.

Estudiantes indocumentados con excelentes calificaciones, amplia experiencia de voluntariado, y puntajes altos encuentran que el camino para obtener un grado puede no ser tan difícil como lo esperaban. Mientras que algunos estados – Alabama, Carolina del Sur y Georgia – prohíben a los estudiantes indocumentados inscribirse en los colegios públicos, la mayoría los reciben con beneplácito y cuentan con protecciones para asegurar que puedan alcanzar su máximo potencial. Independientemente de su nivel de asimilación social y cultural, los estudiantes indocumentados enfrentan desafíos únicos a la hora de realizar una solicitud de ingreso para la Universidad. Además, los estudiantes universitarios indocumentados no son elegibles para recibir ayuda financiera federal y sólo pueden recibir ayuda financiera del estado en un puñado de estados.

Según el informe de The College Board, Young Lives on Hold (Vida de joven en espera), alrededor de 65,000 estudiantes indocumentados se gradúan de las escuelas secundarias estadounidenses cada año, y solo el 5-10 % de ellos se matriculan en la universidad. Mientras que ese número bajo se puede atribuir principalmente a obstáculos sistémicos, es probable que otro contribuyente importante sea la idea errónea de que la universidad simplemente no es una opción realista para estos estudiantes. Aumentar la conciencia sobre la viabilidad y el valor de la educación superior para los estudiantes indocumentados es el primer paso para promover su bienestar como miembros productivos de la fuerza de trabajo de la nación.

ALREDEDOR DE 65,000 ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS SE GRADÚAN DE LAS ESCUELAS SECUNDARIAS DE LOS EE. UU. CADA AÑO, Y SOLO EL 5-10% DE ELLOS SE INSCRIBIRÁN EN LA UNIVERSIDAD

No solo es un título universitario deseable, sino que está en el camino de convertirse en un requisito esencial en el mercado laboral de EE. UU. Según un informe del Instituto de Políticas Públicas de Georgetown, 65% de los trabajos en los EE. UU. requerirá algún tipo de educación superior al de un diploma de escuela secundaria para el año 2020. Ese mismo informe también indica que, a la tasa de producción actual, a los Estados Unidos le harán falta cinco millones de trabajadores para suplir esos empleos en 2020.

Con esto en mente, es aún más importante que los estudiantes indocumentados exploren las opciones y recursos disponibles para ayudarles a obtener un título.

Muchos estudiantes creen que su estado de indocumentado les impedirá asistir a la universidad. Estos estudiantes indocumentados pueden vivir con miedo a ser expuestos y deportados si solicitan ingreso. Esto no debe ser una preocupación para los estudiantes universitarios potenciales, ya que está en contra de la ley para las instituciones de educación superior informar el estatus migratorio de un estudiante sin su permiso.

Además, pueden percibir la educación superior como inalcanzable por su costo. Aunque la ayuda financiera federal no es una opción, hay muchas opciones de ayuda financiera incluyendo becas, subvenciones y préstamos privados para hacer la universidad más asequible. A pesar de estas preocupaciones, los estudiantes indocumentados que están comprometidos a asistir a la universidad y que entienden completamente los retos venideros pueden hacer de sus sueños de educación una realidad.

EL CAMINO HACIA LA CIUDADANÍA

Muchos ciudadanos e inmigrantes consideran las tarjetas verdes como la respuesta obvia para los estudiantes que desean convertirse en residentes permanentes en los Estados Unidos. Sin embargo, bajo la ley actual, es prácticamente imposible para los indocumentados obtener una tarjeta verde. De hecho, incluso solicitar una representa el gran riesgo de que un indocumentado y su familia puedan ser deportados.

Para solicitar la residencia permanente, primero deben salir del país y realizar la solicitud desde un consulado extranjero. La ley actual exige que si una persona ha estado en los Estados Unidos ilegalmente por más de seis meses después de cumplir 18 años, se les prohibirá reingresar a los Estados Unidos por un período de tres a diez años. Este individuo deportado también sería inelegible para una tarjeta verde luego de que haya dejado el país.

No hay camino directo a la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados; incluso casarse con un ciudadano no garantiza que se apruebe una tarjeta verde. Sin embargo, los estudiantes indocumentados tienen motivos de esperanza. En 2012, el Presidente Obama anunció el programa Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) (Acción Diferida para los Llegados durante la Infancia). A través del DACA, los estudiantes indocumentados calificados no pueden ser deportados sin causa legal por dos años. El programa no conduce a la ciudadanía, pero protege la presencia de ciertos estudiantes indocumentados en los Estados Unidos.

La Ley Federal de Development, Relief, and Education for Alien Minors (Desarrollo, Socorro y Educación para Menores Extranjeros), también conocida como Ley DREAM sirve como un símbolo de esperanza para la juventud indocumentada. Si la propuesta de ley se convierte en ley, otorgaría la oportunidad a los que fueron traídos ilegalmente a los Estados Unidos en su infancia de obtener la ciudadanía en el país que conocen como hogar.

La Ley DREAM, propuesta inicialmente en el 2001, ha pasado por muchas encarnaciones, todas ellas rechazadas por el Congreso. La última versión, recientemente presentada como la bipartidista Ley DREAM del 2017, representa otra oportunidad para simplificar el camino hacia la ciudadanía para los estudiantes indocumentados.

REQUISITOS DE LA LEY DREAM

Requisitos mínimos:
  • 35 años de edad o menos al momento de aprobación de la ley;
  • Ser menor de 16 años al momento de haber ingresado a los Estados Unidos; y
  • haberse matriculado o graduado de un instituto de educación superior de los Estados Unidos o tener un diploma de escuela secundaria de los EE. UU. o GED
Al momento de la solicitud, los individuos indocumentados deben tener:
  • un pregrado o grado superior en un instituto de educación superior o universidad estadounidense; o
  • dos años cursados de pregrado o grado superior en un colegio o universidad estadounidense y estar en buena situación con la escuela; o
  • haber prestado servicio en una rama de las fuerzas armadas de los EE. UU. por un mínimo de dos años.

En su configuración actual, el camino a la ciudadanía proporcionado por la Ley DREAM sería un riguroso viaje de seis años. Iniciaría con la concesión de la residencia permanente “condicional” a inmigrantes indocumentados cualificados que se matriculen en la universidad o sirvan en el ejército. Los requisitos de la universidad o el ejército podrían cumplirse en una variedad de formas, incluyendo asistir a un colegio comunitario o escuela vocacional o servir en la Guardia Nacional. Después de cumplir con esos requisitos, la residencia condicional podría ascender a la condición de residente permanente, un requisito clave para obtener la ciudadanía estadounidense.

LEYES DE ESTADO DREAM

La ley DREAM, si finalmente se convierte en ley, también derogaría la Sección 505 de la Reforma de Inmigración Ilegal y la Ley de Responsabilidad de Inmigrantes de 1996 (IIRIRA). Esta disposición disuade a los estados de ofrecerles a los estudiantes indocumentados la enseñanza u otros beneficios de educación superior, exigiendo que cualquier estado que lo haga también ofrezca las mismas tarifas de matrícula a los ciudadanos y residentes permanentes legales que se graduaron de las escuelas secundarias del estado pero que ahora no viven en el estado.

Mientras que la Ley DREAM no requeriría que los estados den la matrícula en el estado a estudiantes universitarios indocumentados, derogaría la estipulación de la IIRIRA que obliga a los estados que apoyan a estudiantes indocumentados a apoyar también a los ex residentes del estado. Esta derogación devolvería autoridad para tal decisión a los estados.

Desde que se convirtió en ley IIRIRA, casi 20 legislaturas estatales han decidido que es valida la pena de la Sección 505 de ofrecer a estudiantes universitarios indocumentados y todos los otros graduados de secundaria de ese estado que viven en otros lugares tasas de matrícula estatal en colegios públicos y universidades a través de su propia versión estatal de la Ley DREAM. En estos casos, las leyes estatales preceden a las disposiciones del gobierno federal.

DACA: UN ARREGLO TEMPORAL

Después de que el 112º Congreso falló una vez más en aprobar la Ley DREAM, el presidente Obama ordenó al Departamento de Seguridad Nacional iniciar el programa DACA que esencialmente proporciona directrices para aplicar la “discrecionalidad procesal” cuando se trate de jóvenes inmigrantes indocumentados. La discreción de la Fiscalía podría ser interpretada simplemente como no deportar a alguien sin el estatus legal apropiado si cumple con los requisitos esbozados en la Ley DREAM para la residencia permanente condicional. Los estudiantes indocumentados pueden calificar para la consideración de DACA si:

  • eran menores de 31 años a partir del 15 de junio de 2012;
  • llegaron a Estados Unidos antes de cumplir 16 años;
  • han vivido continuamente en los Estados Unidos desde el 15 de junio de 2007 hasta el presente;
  • están físicamente presentes en los EE. UU. en el 15 de junio de 2012 y realizan una solicitud de consideración de DACA;
  • no tenían estatus migratorio legal el 15 de junio de 2012;
  • están actualmente en la escuela secundaria, se han graduado u obtenido un certificado de finalización de la escuela secundaria, han obtenido un certificado general del desarrollo educativo (GED, General Educational Development), o son veteranos honorablemente retirados de la Guardia Costera o de las Fuerzas Armadas de EE. UU.; y
  • no han sido condenados por un delito mayor, un delito menor significativo o tres o más delitos menores, y no se consideran un riesgo para la seguridad nacional o la seguridad pública.

EXPLORACIÓN DEL DACA

Para una guía a través del proceso de solicitud DACA, United We Dream proporciona una variedad de recursos útiles, incluyendo:

  • una herramienta en línea para determinar la elegibilidad de DACA;
  • una línea directa para contestar las preguntas o inquietudes sobre DACA: 1-800-855-DREAM-D1; y
  • actualizaciones de mensajes de texto para las últimas noticias de DACA.

Calificar para DACA aplaza la acción por un período de dos años. Esto significa que aquellos que cumplan con los criterios anteriores no se enfrentan a la deportación, y se considera que su presencia en los EE. UU. es legal. También pueden solicitar la autorización de empleo. Cuando un estudiante califica para DACA, puede mantenerse actualizado sobre el proceso con United We Dream DACA para la Renovación de la Red.

DACA expira después de dos años, pero se puede renovar. Se recomienda que los que califiquen para DACA presenten sus formularios de renovación no antes y no después de cuatro meses antes de que se terminen sus dos años. Todos los formularios se envían a el Sitio web de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. y aquellos que solicitan la renovación deben probar que:

  • continúan en cumplimiento de las pautas iniciales;
  • no han abandonado los EE. UU. durante su aplazamiento (o solamente para visitas cortas);
  • han vivido únicamente en los Estados Unidos desde que se aprobó su aplazamiento inicial;
  • no constituir una amenaza para la seguridad pública o nacional.
  • no han sido condenados por:
    • un delito;
    • un delito menor significativo (por ejemplo, violencia doméstica, posesión ilegal de un arma de fuego, o un DUI/DWI); o
    • tres o más faltas no significativas

Solo la versión más reciente del Formulario I-821D será aceptada por los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS, Citizenship and Immigration Services) al solicitar la renovación. Las solicitudes de renovación que se reciban antes de cuatro meses de que expire el aplazamiento actual pueden ser rechazadas, pero los formularios pueden volver a presentarse en una fecha más próxima a la expiración.

Carlos Rodríguez se graduó de la Universidad de Seattle, donde obtuvo un grado en Relaciones Públicas. Como ex presidente del Cuerpo de Estudiantes, ha utilizado su posición para hablar sobre los problemas relacionados con la inmigración, la vivienda asequible y la falta de vivienda. Ha hablado sobre su situación de inmigrante indocumentado con la esperanza de concientizar sobre la complejidad de la inmigración en los Estados Unidos.

¿Puedes contarnos sobre tu trayectoria académica y el proceso que atravesaste durante tu inscripción en la universidad?

En la secundaria fue muy difícil para mí, por la recesión y las fuertes leyes contra los inmigrantes que no les permitían a mis padres mantener un ingreso estable. Por ello, me mudé a tres estados diferentes y asistí a cinco escuelas secundarias diferentes. Como estudiante de primera generación, mis padres no sabían cómo ayudarme con el proceso de inscripción, así que confié en la ayuda de mis consejeros, maestros de la escuela y en mi hermano mayor.

En Georgia, los estudiantes indocumentados tienen prohibido asistir a las principales universidades públicas, por lo que decidí buscar institutos que fueran más amigables con los estudiantes indocumentados. Algunas veces llamaba a una universidad para preguntar sobre su política de aceptación para estudiantes indocumentados, lo que más me dificultada era cuando las personas no sabían qué era un estudiante indocumentado o contestaban bruscamente que no podía inscribirme. Después de un tiempo, empecé a buscar artículos de noticias y páginas de opinión de presidentes universitarios que hablaban sobre los estudiantes indocumentados en la educación superior, lo cual me condujo a SeattleU.

¿Cuáles son los tres atributos o características más importantes que un estudiante indocumentado debería considerar al seleccionar una experiencia universitaria? y ¿Por qué?

Ubicación: Busca un estado en donde no haya muchas leyes contra los inmigrantes fue una de las cosas que más consideré al inscribirme en la universidad. Dependiendo de cuán lejos estés de casa, es importante recordar que el transporte no siempre es económico y que puede consumir mucho tiempo. Viajar hacia y desde Georgia a visitar a mis padres en los descansos era muy costoso, y por eso no iba siempre a casa en descansos o vacaciones.

Costo: Si no recibes apoyo financiero de tu familia, será muy difícil pagar la universidad, sobre todo si viajas de un estado a otro. Si bien las universidades jesuitas están más abiertas a aceptar y ofrecer apoyo financiero a estudiantes indocumentados, siguen siendo muy costosas.

Diversidad: Busca un lugar en donde sientas pertenencia es muy importante, especialmente si no tienes la posibilidad de viajar a casa a visitar a tu familia. Pasé muchas vacaciones en soledad y me hubiese encantado tener cerca a más personas como yo en esos momentos. A veces, fue difícil no poder ver partes de la cultura o las tradiciones con las que crecí, pero estar en un instituto donde hayan clubes, personas y eventos crea una sensación de pertenencia.

¿Qué tan importante es la actitud cívica y de la comunidad (donde se encuentra la universidad) hacia los estudiantes indocumentados al seleccionar la universidad a la que van a asistir?

Muy importante. Si bien los estudiantes indocumentados no pueden votar, existen muchas maneras de involucrarse a nivel cívico. Participé en campañas del gobierno local y ocupé funciones políticas en las que podía hablar sobre mi experiencia como inmigrante indocumentado, algo que no hubiera sentido ni seguro ni cómodo de hacer en Georgia, mi estado de residencia.

¿Qué consejo le darías a un estudiante indocumentado que está considerando asistir a la universidad?

No te rindas, siempre existe una manera. Nunca pensé que me graduaría de la universidad y solo el pensamiento de pagar por ello era inimaginable. No es fácil ser indocumentado y, definitivamente, no es fácil ser un estudiante indocumentado en la universidad. Si no puedes asistir a la universidad de tus sueños o si no sientes que perteneces a la universidad en la que estás, hazte escuchar. Una sola persona hablando de su experiencia puede ayudar a muchas otras en la misma situación.

¿Cómo fue el proceso de ayuda financiera en comparación con el proceso para estudiantes documentados?

De ninguna manera podía obtener ayuda federal, pero me ofrecieron muchas becas basadas en mérito. No podía obtener becas fuera de lo que la universidad ofrecía, así que pagué el resto de mi bolsillo. Mis padres no querían pedir préstamos (y, a decir verdad, no creíamos que esa fuera una posibilidad para nosotros) y por eso todo lo que pagamos fue de nuestro bolsillo; pero al menos ahora no tengo deudas. No puedo decir que hubo un “proceso” tal como sucede con los FASFA; se trata más bien de hablar con la oficina de ayuda financiera y explicar que no puedes solicitar ayuda financiera federal y esperar a que te ofrezcan más becas privadas o por mérito.

¿De qué maneras una universidad debería apoyar a los estudiantes indocumentados? ¿A dónde pueden pedir ayuda los estudiantes si hay problemas?

La mejor opción son las oficinas multiculturales, pero puede que no siempre tengan los recursos para apoyar a los estudiantes indocumentados. Algunas universidades, como la Universidad de Washington en Seattle, tienen su propia oficina dedicada a ayudar a los estudiantes indocumentados (Liderazgo sin Fronteras). Como mi facultad no tenía muchos recursos para ayudar a los estudiantes indocumentados, los contacté y asistí a algunas reuniones sociales. Las universidades podrían hacer más por los estudiantes indocumentados al aceptarlos, si es que ya no lo hacen, al ofrecer más ayuda financiera y al brindar otros servicios como asesoramiento para la carrera, atención sanitaria y asesoramiento jurídico.

¿Hubo cosas que no has podido hacer o actividades que te has perdido en la universidad debido a tu estatus migratorio?

Si bien tengo el estatus DACA (por ahora), no pude postularme a algunos trabajos que requerían la ciudadanía. No podía estudiar en el exterior. Como tenía que buscar formas de pagar la universidad, trabajaba hasta 30 horas a la semana (sin dejar de ser estudiante a tiempo completo), lo cual no me permitió hacer cosas más generales como salir con amigos o sentirme más descansado.

¿En qué cosas debe pensar un estudiante indocumentado en la universidad que alguien con ciudadanía ni siquiera consideraría?

Los estudiantes deben pensar en la ayuda financiera, leyes de inmigración, transporte (seguridad y costo) y lo general que ya mencioné. Encontrar vivienda también puede ser difícil cuando no tienes un número de seguro social o crédito. También, mientras estás en la universidad, es difícil tener planes en caso de que un miembro de tu familia sea deportado mientras estás lejos.

¿Qué te ha inspirado a alzar la voz como estudiante indocumentado? ¿Cómo ha cambiado tu vida al hacerlo?

Esconderse en las sombras no ayuda a nadie. En mi caso, he llegado a un punto en mi vida en el que me siento seguro y cómodo compartir mi historia. Si bien ha sido difícil con el clima político actual, muchas personas se han acercado y preguntado cómo pueden ayudar o, si son indocumentadas, preguntan sobre los recursos y cómo estudiar en la universidad. Yo sabía que hablar era riesgoso (fui víctima de asaltos, un crimen por odio y extorsión inmediatamente después de hacerlo), pero creo que ser una fuente de recursos que ha ayudado a más personas, así que vale la pena.

La primera persona en acercarse fue un estudiante de secundaria, y su asesor de escuela secundaria y yo pudimos ayudarlo a ser aceptado en SeattleU. Me alegró mucho ver que alguien como yo contó con la ayuda que tanto me hubiese gustado recibir. Con ayudar a una persona, yo ya estaba conforme, pero a medida que pasaba el tiempo, más personas me contactaron para saber cómo ingresar a la universidad, cómo pagarla, e incluso involucrarse en sistemas cambiantes que evitan que los estudiantes indocumentados tengan éxito.

He aquíun hecho alentador que los estudiantes indocumentados deben tener en cuenta al considerar la universidad: Ninguna ley federal requiere la prueba de la ciudadanía para la admisión a universidades de los EE. UU. La mayoría de las instituciones establecen sus propias políticas de admisión. Los Estados que imponen restricciones a los estudiantes indocumentados, como Arizona, Georgia, Carolina del Sur, Alabama y Virginia, no lo hacen para cumplir con ninguna ley estatal o federal. Si bien es cierto que el estatus de indocumentado limita las opciones de un estudiante, es posible encontrar una universidad que acepte a estudiantes indocumentados y proporcione suficiente financiamiento para que asistir sea posible. Sin embargo, los estudiantes necesitan investigar un poco para determinar si una escuela puede aceptarlos. Parte de esta investigación involucrará contactar directamente a la escuela y hacer preguntas acerca de la política de la escuela sobre los estudiantes indocumentados, si los reconoce y acepta y el procedimiento estándar de inscripción.

MIEDO A LA DIVULGACIÓN

Gracias a la Ley de Privacidad y Derechos a la Educación Familiar, los funcionarios de la escuela no pueden revelar información personal sin su consentimiento expreso. Los estudiantes indocumentados deben comenzar su búsqueda universitaria pidiendo consejo a sus maestros y consejeros de secundaria. Tales mentores pueden dirigir a los estudiantes a los consejeros de admisión a la universidad o emparejarlos con otros estudiantes indocumentados que se han inscrito con éxito en la universidad o aspiran a inscribirse.

Gracias a la Ley de Privacidad y Derechos a la Educación Familiar, los funcionarios de la escuela no pueden revelar información personal sin su consentimiento expreso.

FORTALECIMIENTO DE SU POSTULACIÓN

Aparte del estatus migratorio, los estudiantes indocumentados no son diferentes de cualquier otro estudiante. Hay algunas maneras básicas de ayudar a asegurar su aceptación en instituciones o universidades públicas. Cada escuela tiene diferentes requisitos de admisión. Aquí seenumeran las cuestiones generales que los estudiantes pueden hacer para mejorar sus posibilidades de ser admitidos a una escuela.

Trabajar duro y hacerlo bien en la escuela secundaria

Obtener buenas calificaciones y mantener un buen promedio de calificaciones muestra a las universidades que los estudiantes están dedicados a su educación.

Tomar Clases Avanzadas de Nivelación o Preparación Universitaria

Estas clases rigurosas dan a los estudiantes una idea de cómo funcionan los cursos universitarios. Las buenas calificaciones y los altos puntajes de las pruebas de estas clases muestran a las oficinas de admisión que los estudiantes pueden tener éxito. Además, los estudiantes pueden obtener créditos universitarios al cumplir ciertos requisitos de puntuación.

Obtenga calificaciones altas en pruebas estandarizadas, como ACT o SAT

Estos exámenes indican a las instituciones y universidades qué tan listos están los estudiantes para abordar el trabajo posterior al secundario. Ni el ACT ni el SAT requieren que los estudiantes den un número de Seguro Social.

Trabajo voluntario y actividades extracurriculares

Aunque no se requiere para la aceptación, estos esfuerzos muestran una dedicación a la comunidad que da a cualquier postulación un impulso a los ojos de los funcionarios de admisiones.

LA BÚSQUEDA DE ESCUELAS

Debido a que el estatus de indocumentado convierte a los estudiantes en inelegibles para ayuda financiera federal, el acceso a la matrícula estatal es un factor crítico cuando se trata de costear la educación. La mayoría de los inmigrantes indocumentados de Estados Unidos viven en estados con leyes que les permiten a los graduados indocumentados de la escuela secundaria pagar su matrícula estatal en las instituciones de educación superior y universidades.

Algunos otros estados sin tales leyes también han tomado medidas para convertir la universidad en una más asequible a los estudiantes indocumentados. La Junta de Gobernadores de Rhode Island para la Educación Superior y la Junta de Regentes de la Universidad de Hawái permiten la matrícula estatal en instituciones de educación superior y universidades públicas a los estudiantes que califican. Las decisiones de la Junta de Regentes también han permitido políticas similares en Michigan.

Además de las oportunidades universitarias que ofrece una matrícula estatal, es importante comenzar a buscar en línea escuelas con programas especiales u organizaciones del cuerpo estudiantil que apoyan a los estudiantes indocumentados. Por ejemplo, muchas de las escuelas de California, como UCLA y UC Berkeley tienen programas de estudiantes indocumentados que proporcionan servicios, recursos y apoyo. También proporcionan información sobre cómo los estudiantes que no son elegibles para presentar una Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (FAFSA) pueden financiar su educación. Muchos de los recursos disponibles en línea involucran a los estados que otorgan tarifas de matrícula en el estado a estudiantes indocumentados. Sin embargo, ponerse en contacto con las oficinas de admisión de las escuelas de otros estados podría conducir a recursos y asistencia no ofrecidos explícitamente en los sitios web de las escuelas.

INSTITUCIONES DE SERVICIO HISPANO

Creado por el Título V de la Ley de Educación Superior de 1965, el Programa de Instituciones de Servicios Hispanos (HSI, Hispanic-Serving Institutions) proporciona financiamiento a instituciones de educación superior y universidades sin fines de lucro donde el 25% o más de sus estudiantes de tiempo completo se identifican como hispanos. Los HSI usan estas subvenciones del gobierno para financiar recursos en el campus y servicios de apoyo que atienden específicamente a estudiantes hispanos. El programa HSI ha sido fuertemente promovido por la Asociación Hispana de Colegios y Universidades (HACU), una organización cuyas instituciones miembro sirven a más de dos tercios de todos los estudiantes universitarios hispanos.

Desde el inicio del programa HSI, el número de escuelas así designadas ha aumentado junto con el número de estudiantes universitarios hispanos en programas acreditados. En 2005, la Oficina del Departamento de Educación Post Secundaria de EE. UU. reconoció 245 HSI. En 2015, el número de HSI reconocidas había aumentado a 472 escuelas alrededor del país.

No es de sorprender que California se jacte de tener la mayoría de HSI con 159. Texas, Florida y Nuevo México reclaman los siguientes tres puestos, con 83, 27 y 23, respectivamente. Además, Puerto Rico es el hogar de 65 reconocidos HSI.

COLEGIOS COMUNITARIOS Y PROGRAMAS DE DOBLE ACREDITACIÓN

Cientos de colegios comunitarios alrededor de los Estados Unidos le permiten a los estudiantes inscribirse en clases de crédito universitario antes incluso de graduarse de la escuela secundaria. Debido a que estos cursos también cuentan para cumplir con los requisitos de graduación de la escuela secundaria, ayudan a los estudiantes a ahorrar tiempo y dinero.

Los colegios comunitarios típicamente tienen las mismas políticas de admisión y matrícula con respecto a estudiantes indocumentados que otras instituciones en el estado. Si un estado tiene su propia versión de la Ley DREAM, los estudiantes indocumentados cualificados pueden inscribirse y pagar los cursos de la comunidad a las tasas de matrícula estatal. De lo contrario, estos estudiantes serían tratados como estudiantes internacionales y pagarían un costo de matrícula como residente de fuera del estado.

PROCESO DE POSTULACIÓN:

Cualquier persona que busca asistir a una institución o universidad de dos o cuatro años se le exige cumplir con los requisitos de admisión de la institución. Si bien pueden diferir de una escuela a otra, el proceso de postulación suele consistir en presentar:

  • un formulario de postulación en línea;
  • una carta de intención o declaración personal;
  • al menos un ensayo suplementario (el tema generalmente lo otorga la escuela);
  • dos o más cartas de recomendación de maestros anteriores;
  • calificaciones de la escuela secundaria;
  • puntajes de las pruebas estandarizadas; y
  • tarifas de solicitud de postulación.

La experiencia de voluntario es esencial porque puede separar a un estudiante de su competencia. Para algunas escuelas, informar trabajo voluntario y actividades extracurriculares es parte del formulario de solicitud en línea. Otras escuelas pueden requerir que los estudiantes presenten currículos que describan sus experiencias no académicas. Por lo general, los ensayos personales se utilizan para explicar por qué los estudiantes desean ir a la universidad y cómo piensan utilizar su educación después de la graduación.

Para obtener más información, consulte esta lista de los requisitos de admisión más comunes, Cortesía de The College Board.

POSTULARSE A LA UNIVERSIDAD COMO UNA PERSONA DE NO HABLA INGLESA

Los estudiantes indocumentados que no hablan inglés con fluidez pueden tener preocupaciones sobre entender los requisitos totalmente o completar el papeleo correctamente. Estas personas deben buscar ayuda del consejero de su escuela secundaria y/o maestros de ELL. Además, los tutores de idiomas locales pueden ayudar a aclarar las preguntas y requisitos de documentación confusos. Los servicios de traducción también suelen estar disponibles en línea o en los centros comunitarios locales, pero pueden resultar inalcanzables por su costo.

PREOCUPACIONES SOBRE EL FORMULARIO DE POSTULACIÓN

Para completar totalmente y de forma adecuada un formulario de solicitud de la universidad, es probable que los estudiantes indocumentados tengan que realizar una cierta cantidad de papeleo. Esto va desde las recomendaciones estándar, las transcripciones y las calificaciones de los exámenes hasta cualquier solicitud particular de la escuela para evidenciar cuánto tiempo ha estado el estudiante en los Estados Unidos, las escuelas a las que ha asistido y los lugares donde ha vivido.

En algunos casos, debido a la separación geográfica, los estudiantes indocumentados pueden ser incapaces de recibir ayuda con las solicitudes de los padres u otros miembros de la familia, las personas en sus vidas que pueden ser los mejores en guiarlos con la documentación requerida. En estos casos, los estudiantes deben buscar ayuda de los consejeros de orientación de la escuela secundaria o incluso de la oficina de admisiones de la escuela a la que desean postularse.

Debido a que son indocumentados, es importante que estos estudiantes estén preparados para abordar dos asuntos importantes en una postulación:

País de nacionalidad: En California, por ejemplo, la opción “Sin selección” es la respuesta recomendada para los solicitantes indocumentados, incluyendo aquellos con estatus DACA. La respuesta “Sin Selección” les permite a los estudiantes indocumentados omitir otras preguntas sobre la residencia permanente y el estatus de visa que no son aplicables.

Número de seguro social: Simplemente omita esta pregunta. No se pueden sustituir otros números, como el Número de Identificación de Contribuyente Individual o un Número de Extranjero ganado con el estatus de DACA.

RESPECTO AL ESTATUS DE INDOCUMENTADO

Los estudiantes nunca deben tergiversar su estado migratorio, y deben pensar cuidadosamente sobre la mejor manera de explicar su situación al hablar con los asesores de la universidad y completar las solicitudes escritas. Choose Your Future (Elija su futuro), un recurso para futuros estudiantes de secundaria y universitarios, proporciona una lista de pros y contras en su artículo “Undocumented Students: DREAMer’s Pathway to College (Estudiantes Indocumentados: el camino de un DREAMer para entrar a la Universidad)” sobre cómo hablar de su estado de indocumentado.

Es importante que los estudiantes sepan que a los consejeros de postulación, funcionarios de admisión y consejeros de ayuda financiera la ley no los obliga a deportar estudiantes indocumentados a la USCIS. De hecho, la Ley de Privacidad y Derechos Educativos de la Familia (Family Educational Rights and Privacy Act, FERPA) prohíbe que las escuelas proporcionen información sobre el estatus migratorio de un estudiante a los agentes federales de inmigración. Lo que los estudiantes dicen a sus consejeros y escuelas potenciales no suele servir como evidencia incriminatoria contra ellos, y sus asesores pueden guiarlos a los recursos que los ayudarán a obtener un estatus legal temporal a través de DACA.

ENFOCARSE EN LO POSITIVO

Un estudiante indocumentado, con mayor razón, quiere enfatizar los desafíos que ha superado en sus solicitudes de postulación como evidencia de su carácter y perseverancia. En muchos casos, los ensayos de admisión o las entrevistas incluyen preguntas sobre estas dificultades. Es importante que los estudiantes no dejen que su estado indocumentado sea el factor que los defina. Mientras que las discusiones sobre su estatus pueden usarse para ilustrar cómo se superó la dificultad, los estudiantes deben tratar de enfocarse en sus calificaciones, trabajo voluntario y actividades extracurriculares tanto como sea posible. Es importante que los estudiantes brillen como individuos al postularse para ingresar a la universidad, y deben recordar que ser indocumentado no los hace quienes son.

Los estudiantes también pueden querer informar a los funcionarios de admisiones de su necesidad de asistencia financiera, pero deben evitar un lenguaje que los haga sonar como víctimas de un sistema injusto. Afirmar que la búsqueda de ayuda financiera para los estudiantes indocumentados es difícil pero no hacer de esto un ataque contra la educación superior. Estas preocupaciones deben dirigirse a una oficina de ayuda financiera o consejería que tenga los recursos para ayudar a los estudiantes a encontrar la financiación que necesitan.

Victor C. Romero, un aclamado profesor de derecho de Penn State recientemente escribió “El estatus y la pobreza de indocumentados son obstáculos al progreso [educativo] que se refuerzan mutuamente”. En otras palabras, los estudiantes universitarios indocumentados pueden obtener una educación para ayudar a mejorar su situación financiera, pero tienen que encontrar una manera de pagar esa educación primero. Eso es difícil para cualquier persona, sea indocumentada o no.

Casi un tercio de los indocumentados que viven en los EE. UU. están por debajo de la línea de pobreza. El doble de ellos carece de seguro de salud. Sin un número de Seguro Social, los estudiantes indocumentados no pueden completar el FAFSA. Por tanto, no son elegibles para ninguna ayuda financiera otorgada por el gobierno federal, como préstamos federales, subvenciones, becas o dinero para trabajar y estudiar.

SIN UN SSN, LOS ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS SON INELIGIBLES PARA LA AYUDA FINANCIERA FEDERAL.

Cualquier estudiante que tiene un SSN debe completar un FAFSA.

CÓMO COMPLETAR UN FAFSA COMO UN ESTUDIANTE INDOCUMENTADO

  • El FAFSA no requiere el estatus de ciudadanía de los padres del solicitante, pero solicita sus SSN. Los solicitantes deben escribir “000-00-0000” como el SSN para cualquier padre o tutor legal que sea indocumentado.
  • Los solicitantes se encontrarán con la siguiente pregunta: “¿Es usted un ciudadano de los EE. UU.?” Los estudiantes indocumentados deben marcar la casilla “No, no soy ciudadano ni extranjero con derecho”.
  • El formulario también incluye preguntas sobre el “estado legal de residencia” para el solicitante y sus padres. La respuesta correcta variará, ya que cada estado de los Estados Unidos tiene requisitos diferentes para la residencia legal estatal. Los solicitantes deben consultar a su consejero de carreras de secundaria antes de completar esta sección.
  • El formulario en línea FAFSA cuenta con una herramienta de recuperación de datos IRS que permite a los solicitantes presentar su información fiscal y la de sus padres. Si el solicitante o sus padres no presentaron una declaración de impuestos durante el año anterior, la información tributaria puede ser introducida manualmente.

En la mayoría de los estados, los estudiantes universitarios indocumentados no son elegibles para recibir ayuda financiera del estado. Sin embargo, algunos estados conceden la elegibilidad para la ayuda financiera del estado a los estudiantes indocumentados que califican para la matrícula en el estado, incluyendo California, Minnesota, Nuevo México, Texas, y Washington. Para obtener más información, consulte esta lista de The College Board sobre Repositorio de Recursos para Estudiantes Indocumentados.

Además, hay otras formas de ayuda financiera disponibles para estudiantes universitarios indocumentados. Estos incluyen préstamos privados (que requieren un co-firmante residente), ayuda institucional (solo disponible en estados con su propia versión de la Ley DREAM) y becas privadas.

Otro recurso financiero potencial para estudiantes indocumentados es una Individual Development Account (Cuenta de Desarrollo Individual) (IDA) Disponibles para hogares de bajos ingresos, las IDA actúan como cuentas de ahorro donde los fondos son igualados por una variedad de fuentes públicas y privadas. Las IDA son una excelente manera de acumular ahorros sin incurrir en deuda o acumular intereses.

BECAS

Las becas son la forma más común para que los estudiantes indocumentados puedan pagar la universidad. Algunas instituciones privadas, libres de establecer sus propias políticas de ayuda financiera, otorgan becas y otras formas de ayuda a los estudiantes indocumentados. La mayoría de los fondos y fundaciones de becas privadas requieren que los solicitantes sean ciudadanos estadounidenses o residentes legales, pero hay excepciones.

El mejor lugar para comenzar la búsqueda de becas es a través de un consejero de la escuela secundaria que puede conectar a los estudiantes con las organizaciones que proporcionan acceso e información sobre las becas dirigidas a los estudiantes indocumentados. Estos grupos también pueden dirigir a los usuarios a becas generales que no tienen un requisito de ciudadanía o residencia para calificar. A continuación se describen tres ejemplos de estas organizaciones:

Mexican American Legal Defense and Education Fund (Fondo Mexicano de Defensa y Educación Legal) (MALDEF): esta organización de derechos civiles ha luchado por los derechos de la comunidad latina desde 1968 y ofrece varias becas para estudiantes que quieren tomar la causa.

Educators for Fair Consideration (Educadores para Consideración Justa): buscando cubrir vacíos de recursos para estudiantes indocumentados y ayudarlos a alcanzar sus metas educativas, profesionales y personales, E4FC provee listas actualizadas con frecuencia de becas para estudiantes indocumentados en los niveles de posgrado y pregrado.

TheDream.US: Asociándose con más de 75 universidades en todo el país, TheDream.US trabaja para promover el acceso a la educación superior para los beneficiarios de DACA y estudiantes con Estatus Protegido Temporal mediante la concesión de becas y otros servicios de apoyo.

Las escuelas en los estados que ofrecen matrícula estatal a estudiantes indocumentados también pueden tener becas disponibles. Aunque los estudiantes indocumentados son típicamente incapaces de presentar el FAFSA, deben comunicarse con las oficinas de ayuda financiera de las escuelas antes de completar una solicitud para determinar cuánta ayuda pueden recibir.

Una vez que los estudiantes encuentren oportunidades de becas, deben:

  • investigar cuidadosamente las organizaciones para entender quién es elegible para becas;
  • tomarse el tiempo de completar las aplicaciones correctamente y completamente;
  • verificar dos y tres veces que todos los requisitos se cumplan y que todos los documentos de apoyo se incluyan con la aplicación.

Está en contra de la ley que una escuela informe sobre el estatus migratorio de un estudiante, por lo que los estudiantes no deben permitir que el miedo a la deportación les impida seguir una educación superior. Estudiantes indocumentados que piden ayuda cuando lo necesitan, hacen su debida diligencia en los requisitos y recursos de las escuelas, y son persistentes en la búsqueda de sus metas encontrarán el éxito académico que buscan.

Visite nuestra guía de Becas para estudiantes hispanos y latinos para obtener más información sobre oportunidades de ayuda financiera, incluyendo becas y subvenciones.

Para maximizar su potencial para el éxito académico, todos los estudiantes indocumentados deben entender completamente sus derechos legales y ser conscientes de sus recursos disponibles . Incluso sin la aprobación de la ley federal DREAM, estos estudiantes tienen derecho a ciertas protecciones y oportunidades en su camino hacia la obtención de un título.

Tal vez el hecho para recordar más importante para los estudiantes indocumentados es que no hay una ley federal que requiera una prueba de la condición de ciudadanía para la admisión o matrícula en cualquier instituto superior o universidad de los EE. UU. Debido a un error común en el sentido contrario, millones de indocumentados están perdiendo la oportunidad de recibir una educación, mejorar sus perspectivas de empleo y contribuir al crecimiento de la economía de los Estados Unidos.

Además de sus derechos bajo las leyes estatales mini-DREAM y DACA, los estudiantes indocumentados tienen el derecho de bloquear la divulgación de sus registros educativos por parte de las escuelas (excepto en circunstancias especiales) conforme a FERPA. Bajo la ley, cualquier autoridad gubernamental que busque acceso a dicha información necesita una orden judicial o mandato judicial. Gracias a FERPA, los estudiantes no tienen que preocuparse al esconder su estatus de indocumentados de los funcionarios de la escuela – incluso durante el proceso de solicitud.

Con toda la investigación, formularios, documentación y procedimientos involucrados en la elección y postulación a las universidades, puede ser sorprendentemente fácil descuidar la preparación para la experiencia real de la universidad en sí. Aquí, una vez más, los estudiantes indocumentados deben considerar su situación especial y prepararse para posibles desafíos exclusivos de su estatus.

SENTIMIENTOS DE ANSIEDAD Y AISLAMIENTO

Los estudiantes universitarios primerizos a menudo experimentan ansiedad viviendo lejos del hogar en un ambiente desconocido. Esa ansiedad puede ser aún mayor para los estudiantes indocumentados, miedo a la deportación para ellos y sus familiares. Para abordar esta preocupación, las escuelas de todo el país están haciendo cumplir las protecciones para los estudiantes indocumentados al negarse a permitir el ingreso a los oficiales de inmigración en el campus sin una orden judicial y retener el estatus migratorio de los estudiantes en ausencia de una citación. Algunos “campus santuarios” incluso ofrecen servicios legales gratuitos a estudiantes indocumentados.

Además, es bastante común que los estudiantes indocumentados sientan una sensación de separación de sus compañeros de clase que no tienen que preocuparse por cosas como la esperada derogación de DACA o las incursiones de la inmigración. Estos sentimientos de aislamiento típicamente comienzan en la adolescencia, cuando los adolescentes indocumentados no pueden compartir experiencias de desarrollo con sus amigos documentados como ganar su licencia de conducir, votar por primera vez en una elección presidencial o conseguir su primer trabajo. Esta brecha se puede reforzar en la universidad, donde los presupuestos personales de los estudiantes indocumentados, a menudo limitados debido a su incapacidad para recibir fondos federales, pueden impedir que se unan a actividades más costosas del grupo.

Afortunadamente, varios campus en los Estados Unidos ofrecen grupos para inmigrantes indocumentados donde estos estudiantes pueden comentar sus necesidades y preocupaciones, abogar por sus derechos y recibir apoyo de otros que simpatizan con su situación. La Iniciativa de Estudiantes Indocumentados de la Universidad de Columbia, mantiene una página de Facebook activa en donde los miembros pueden contribuir a un diálogo público y acceder a información sobre oportunidades de pasantías y similares. United We Dream, una organización que apoya y fomenta las oportunidades de educación superior para estudiantes indocumentados, celebra un “Coming out Day” (Día de salida) como apoyo para los estudiantes indocumentados. Alientan a las escuelas y profesionales a comprometerse con la solidaridad con estos estudiantes para ayudarlos a alcanzar su máximo potencial.

ACTIVIDADES, EVENTOS Y OPORTUNIDADES DENTRO Y FUERA DEL CAMPUS

Aunque normalmente no se requiere un SSN o ciudadanía estadounidense para la mayoría de las actividades estudiantiles dentro y fuera de un campus universitario típico, hay casos en los que los estudiantes indocumentados se encontrarán en desventaja o no podrán participar.

Estudiar en el extranjero como estudiante indocumentado es posible a través de opciones avanzadas de libertad condicional otorgadas por USCIS. Cuando viaja al extranjero con la escuela, este permiso anticipado es necesario para asegurar que no haya problemas o retrasos al regresar a casa.

Ciertas actividades extracurriculares pueden no estar disponibles para estudiantes indocumentados. Aunque los estudiantes DACA pueden recibir autorización de trabajo, muchas pasantías y oportunidades de voluntariado, particularmente aquellas financiadas por becas gubernamentales, — requieren un SSN o prueba de ciudadanía. Para todas las otras oportunidades, es importante señalar que los empleadores no pueden discriminar legalmente a los solicitantes sobre la base de su autorización de empleo.

Las actividades aún más casuales pueden crear problemas para los estudiantes indocumentados. Mientras que un estudiante documentado no necesita pensarlo dos veces antes de unirse a una protesta en el campus o firmar una petición, sus compañeros indocumentados dudan antes de asociarse con disidentes políticos o poner su nombre en una lista. Del mismo modo, en toda clase de formularios, desde las solicitudes de becas hasta los documentos de admisión en el consultorio del médico, solicitan un número de seguro social, ante lo cual los estudiantes indocumentados no saben qué hacer.

Más allá de las oportunidades académicas y profesionales, los estudiantes indocumentados también pueden tener muchas dificultades sociales. Mientras que los estudiantes típicos pueden temer ser arrestados por beber como menores de edad, los estudiantes indocumentados tienen problemas más grandes por los que preocuparse cuando se trata de la policía. De hecho, cualquier situación que implique la aplicación de la ley, incluso simplemente ser una víctima o testigo de un crimen, puede desencadenar sentimientos de temor en estos estudiantes tan pronto como se les pide su identificación.

RECURSOS DE INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR PARA ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS

  • BigFuture: Una guía exhaustiva para la universidad creada por College Board que ofrece recursos específicamente para estudiantes indocumentados como artículos, testimonios y calculadoras de ayuda financiera.
  • Preguntas y Respuestas; Ayuda Financiera y Estudiantes Indocumentados: Este sitio proporciona información del Departamento de Educación de EE. UU. sobre diversas fuentes de ayuda financiera disponibles para los estudiantes indocumentados y sus requisitos de acompañamiento.
  • United We Dream’s DEEP: Disponible a través de United We Dream, el programa de Empoderamiento Educativo de DREAM trabaja para promover la colaboración entre los estudiantes inmigrantes junto con el compromiso en los esfuerzos de la comunidad para mejorar las oportunidades educativas para los estudiantes indocumentados.
  • “Para Estudiantes Indocumentados: Preguntas y Respuestas sobre Cómo Pagar la Universidad : Esta página de preguntas frecuentes de The College Board responde preguntas comunes sobre la ayuda financiera para estudiantes indocumentados y proporciona consejos útiles sobre cómo reducir costos.
  • Mi vida de indocumentado: Este blog da información actualizada sobre recursos y becas que pertenecen a inmigrantes indocumentados. Se esfuerzan por proporcionar un sentido de comunidad para todos sus lectores.

RECURSOS LEGALES PARA ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS

  • Centro de recursos legales para inmigrantes: Promoviendo una sociedad que respeta los derechos y el bienestar de todas las personas, el ILRC trabaja con inmigrantes, organizaciones comunitarias y abogados para abogar por los derechos y la educación de los indocumentados.
  • Centro Nacional de Derecho de Inmigración: Desde 1979, el NILC ha abogado por los derechos de los inmigrantes de bajos ingresos a través de litigios, análisis de políticas y estrategias de comunicación. La organización también proporciona capacitación, materiales educativos y asesoría legal.
  • Directorio Nacional de Servicios Legales de Inmigración: Este sitio proporciona una herramienta de búsqueda que permite a los usuarios localizar servicios legales gratuitos o de bajo costo que se ocupan de la inmigración en su área. El directorio incluye a más de 900 abogados de inmigración en los 50 estados.
  • United We Dream: Esta es la mayor organización de jóvenes inmigrantes en el país. Ofrecen recursos y programas para abogar por nuevas oportunidades de educación superior para estudiantes indocumentados.

RECURSOS DACA PARA ESTUDIANTES INDOCUMENTADOS

  • Servicios de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos: Como subconjunto del Departamento de Seguridad Nacional, USCIS proporciona todos los formularios necesarios para la solicitud inicial o renovación de DACA. El sitio también cuenta con videos útiles, consejos de presentación y artículos sobre cómo evitar las estafas de inmigración.
  • UC Berkeley: Como parte de su Programa de Estudiantes Indocumentados, Berkeley proporciona información detallada sobre los requisitos de DACA y el proceso de renovación. Además, el sitio ofrece actualizaciones sobre el estado de DACA bajo la administración Trump.
  • Centro de Recursos de DACA de CitizenPath: Con las últimas noticias sobre DACA y otras cuestiones concernientes a los inmigrantes indocumentados, el sitio de CitizenPath también ofrece consejos útiles sobre el proceso de solicitud y guía para los solicitantes exitosos.